Registro con evidencia
Cada lead y cada cuenta se registran con fecha, hora, origen y actividad asociada. Lo que no está registrado no puede protegerse: por eso todo se registra.
Red comercial
El miedo clásico del agente multicartera —«abro la cuenta y luego me la quitan»— se resuelve con mecanismo, no con promesas. Este es el nuestro.
El mecanismo
Cada lead y cada cuenta se registran con fecha, hora, origen y actividad asociada. Lo que no está registrado no puede protegerse: por eso todo se registra.
La cuenta queda atribuida a su origen (agente, campaña, territorio) con reglas visibles. Nada de cajas negras ni decisiones por «score» opaco.
El acuerdo define cuánto dura la protección de origen y cómo se renueva. Regla explícita, conocida antes de empezar.
Las correcciones no borran el pasado: se añaden como entradas nuevas enlazadas. El histórico siempre puede auditarse.
Duplicidades y solapes pasan a revisión humana sobre la evidencia. La resolución se documenta y se comunica.
De la cuenta al cobro: cada comisión se calcula sobre ventas cobradas y puede rastrearse hasta su origen.
Territorio, protección y comisiones viven en el acuerdo firmado, no en conversaciones de pasillo.
¿Dónde vive técnicamente este registro?
En la plataforma operativa interna de Amiriem (registro de actividad, atribución y comisiones con trazabilidad completa), separada de esta web. La web captura y etiqueta las solicitudes; la plataforma las gestiona con las reglas del acuerdo.
Que las cuentas que generas quedan registradas y atribuidas a tu actividad, con evidencia (fecha, hora, interacciones), y que el acuerdo define un periodo de protección durante el cual la atribución de origen se mantiene según reglas explícitas. No es una promesa comercial: es un mecanismo operativo con registro.
El caso pasa a estado de conflicto y se resuelve con revisión humana sobre la evidencia registrada (quién, cuándo, qué interacciones). Nunca se resuelve de forma automática ni opaca, y la resolución queda documentada.
No: cada acuerdo define su periodo y sus reglas de renovación o decaimiento. Lo importante es que la regla es explícita, conocida de antemano y aplicada con registro — no discrecional.
Si llevas años abriendo cuentas para que otros las hereden, esto te va a gustar.